Expectación, fe, unción, victoria
¡Un viaje sin igual!
¿Como te sientes? Le pregunté a mi esposa cuando estabamos en el avión rumbo a la bella isla de Cuba. ¡Expectante, me contestó! Me llamó la atención la respuesta. En realidad hemos oído mucho acerca de lo que Dios esta haciendo en este hermoso país. No sabíamos en realidad lo que nos esperaba. Estábamos listos para ver lo que muchos nos habían platicado. Cristianos caminando en fe, bajo una unción poderosa, proclamando victoria en cada una de sus acciones.
Aunque nuestras expectativas eran grandes, en realidad nos quedamos cortos en comparación con lo que pudimos observar. ¡Si es gente de fe, si caminan bajo una unción poderosa, y en verdad caminan proclamando victoria!
¡Todo lo que nos habían hablado ahi estaba frente a nosotros! Desde que llegamos al aereopuerto no paramos de tomar fotos, autos antiguos que parecían nuevos, edificios, sobre todo la amabilidad y nobleza de las personas. Habíamos dicho a nuestros contactos donde nos hospedariamos, así que al llegar al hotel aparece la pastora Margarita con una sonrisa en sus labios y con un corazón rebosante de amor. Su esposo, el pastor Vladimir nos esperaba con mucha alegría.
Cada día fui conociendo más pastores y líderes, gente de mucha fe, de mucha unción y con un ánimo tremendo. Desde Manzanillo llegaron el pastor Yoan y una pareja de linda de pastores, Luis y María. Casí 20 horas de viaje, el gasto del equivalente de un mes de salario invertido en este viaje. !Esto se llama fe!
Las reuniones fueron muy íntimas, compartimos nuestro corazón con pastores y líderes que nos dejaron desafiados. Dios esta despertando al país a un mover apostólico y profético poderoso. Pude conocer de cerca a apóstoles reales y pastores que no los para nada ni nadie. Verdaderos ejemplos para ser imitados. Evito dar nombres de todos pues llenaría hojas enteras para bendecir a Dios por las experiencias que compartieron con nosotros.
¡El pastor Puchito y su esposa nos esperaban con un banquete impresionante! Varios pastores nos escucharon atentamente, comimos la comida cubana en abundancia y Dios no trajo la comida celestial de una manera espléndida. Con esa comida fuimos más que saciados. Por la noche pudimos compartir con la iglesia. ¿Como metieron en es local mas de 200 personas cuando solo pueden estar como 120? ¡No lo sé! Pero las personas se sentaron donde pudieron, parados alrededor del local, en la calle, más que extraordinario. Al final el pastor me dice: "Falto mucha gente porque estamos a mitad de la semana".
¡Que ferviente alabanza! ¡Fue un regalo de Dios para nosotros! Estar ahi frente a un grupo enorme de personas que saben adorar y alabar en espíritu y verdad. Niños, jovenes, adultos tan efusivos como pocas veces he visto. ¡Más que extraordinario!
Conocer a Mario y Kenía, conocer de cerca del arresto de Omar, su estancia en la cárcel, la forma como están desarrollando su ministerio nos desafió de una manera gloriosa. Su fe es digna de ser imitada.
Grande fue mi sorpresa cunado escuché la voz de Omar desde la cárcel por un teléfono celular. Fueron minutos preciosos. Yo quería darle ánimo con palabras de aliento, pero al escucharle fui desafiado de una manera poderosa por sus palabras. Las reuniones con los pastores fue muy poderosa, una vez más Dios nos llevó mucho más alla de nuestras propias expectativas.
¡Con el siguiente video te dejo una idea de lo que vivimos!
¡Nuestra oración es que Dios continúe visitando Cuba y que la gloria de Dios sea establecida con poder en todo el país!
Al regresar algunos nos preguntaron... ¿Cuando regresan? Nuestra respuesta fue: ¡Mañana!
¡Cuba, pronto estaremos de regreso!
